sexta-feira, 22 de maio de 2009

Los Portadores de Sueños

Acredito no que diz a poetisa nicaraguense Gioconda Belli. Os portadores de sonhos estão ao nosso lado, e poucos os vêem, mas quem recebe deles o carinho, a atenção, a solidariedade e o pão que alimenta o corpo e o espírito vive intensamente as suas benfeitoras presenças.
Recebi este belo texto de uma amiga da Espanha e compartilho neste espaço.

Gilvan Almeida

Los Portadores de Sueños
Gioconda Belli
En todas las profecías
está escrita la destrucción del mundo.
Todas las profecías cuentan
que el hombre creará su propia destrucción.
Pero los siglos y la vida que siempre se renueva
engendraron también una generación de amadores
y soñadores;
Hombres y mujeres que no soñaron con la
destrucción del mundo,
sino con la construcción del mundo de las mariposas
y los ruiseñores.
Desde pequeños venían marcados por el amor.
Detrás de su apariencia cotidiana
guardaban la ternura y el sol de medianoche.
Sus madres los encontraban llorando
por un pájaro muerto
Y más tarde también los encontraron a muchos
muertos como pájaros.
Estos seres cohabitaron con mujeres traslúcidas
Y las dejaron preñadas de miel y de hijos reverdecidos
por un invierno de caricias.
Así fue como proliferaron en el mundo los portadores
de sueños, atacados ferozmente por los portadores de
profecías habladoras de catástrofes.
Los llamaron ilusos, románticos, pensadores de Utopías,
Dijeron que sus palabras eran viejas
_ y, en efecto, lo eran porque la memoria del paraíso
es antigua en el corazón del hombre_
los acumuladores de riqueza les temían
y lanzaban sus ejércitos contra ellos,
pero los portadores de sueños todas las noches
hacían el amor y seguía brotando su semilla del vientre de ellas
que no sólo portaban sueños sino que los multiplicaban
y los hacían correr y hablar.
De esta forma el mundo engendró de nuevo su vida
como también había engendrado a los que inventaron
la manera de apagar el sol.
Los portadores de sueños sobrevivieron a los climas gélidos,
pero en los climas cálidos casi parecían brotar por
generación espontánea.
Quizás las palmeras, los cielos azules, las lluvias torrenciales
tuvieron algo que ver con esto.
La verdad es que como laboriosas hormiguitas
estos especimenes no dejaban de soñar y de construir
hermosos mundos, mundos hermanos, de hombres y mujeres que se
llamaban compañeros, que se enseñaban unos a otros a leer, se consolaban
en las muertes, se curaban y cuidaban entre ellos, se querían,
se ayudaban en el arte de querer y en la defensa de la felicidad.
Eran felices en su mundo de azúcar y viento
y de todas partes venían a impregnarse de su aliento
y de sus claras miradas,
y hacia todas partes salían los que los habían conocido
portando sueños, soñando con profecías nuevas
que hablaban de tiempos de mariposas y ruiseñores,
en que el mundo no tendría que terminar en la hecatombe
y, por el contrario, los científicos diseñarían
fuentes, jardines, juguetes sorprendentes
para hacer más gozosa la felicidad del hombre.
Son peligrosos – imprimían las grandes rotativas.
Son peligrosos – decían los presidentes en sus discursos.
Son peligrosos – murmuraban los artífices de la guerra.
Hay que destruirlos – imprimían las grandes rotativas.
Hay que destruirlos – decían los presidentes en sus discursos.
Hay que destruirlos – murmuraban los artífices de la guerra .
Los portadores de sueños conocían su poder
y por eso no se extrañaban
y también sabían que la vida los había engendrado
para protegerse de la muerte que anuncian las profecías.
Y por eso defendían su vida aun con la muerte,
Y por eso cultivaban jardines de sueños,
y los exportaban con grandes lazos de colores,
Y los profetas de la oscuridad se pasaban noches y días enteros
vigilando los pasajes y los caminos,
Buscando estos peligrosos cargamentos
que nunca lograban atrapar,
porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día ni de noche.
Y en el mundo se ha desatado un gran trafico de sueños
que no pueden detener los traficantes de la muerte;
y por doquier hay paquetes con grandes lazos
que sólo esta nueva raza de hombres puede ver
Y la semilla de estos sueños no se puede detectar
porque va envuelta en rojos corazones
o en amplios vestidos de maternidad
donde piesecitos soñadores alborotan los vientres
que los cargan.
Dicen que la tierra después de parirlos
desencadenó un cielo de arcoiris
y sopló de fecundidad las raíces de los árboles.
Nosotros solo sabemos que los hemos visto ,
sabemos que la vida los engendró
para protegerse de la muerte
que anuncian las profecías.

3 comentários:

lucano disse...

Há tempos vi um livro, "os terapeutas", que descrevia os primeiros praticantes da arte médica, chamados de terapeutas. Ler o poema lembrei de Gilvan, nesta passagem:
"porque el que no tiene ojos para soñar
no ve los sueños ni de día ni de noche."
É que Gilvan sonha de dia; e de noite.

gugulog disse...

para que possamos nos proteger das mortes que anuncíam as profecias.

Faide disse...

Gilvan,ao ler teu post,lembrei desse pensamento de Montaigne que gosto muito:"Se sonhar lembre de que fica estabelecida a possibilidade de sonhar coisas impossíveis e de caminhar livremente em direção aos sonhos."
Muito lindo esse texto de Gioconda Belli,recheado de realidade,emoçao e lógico....sonhos...
infindáveis...sonhos.....e seus portadores de sonhos,sejam eles para nós ou sejamos nós para eles...
Beijo
Faide.